Novedad: ‘La filosofía de A. Schopenhauer’ de C. E. Aroldi (ed. y trad. de R. Gléz-Santander Natera)

A la venta en Amazon y en la eStore de CreateSpace mi edición anotada, y traducción al español, de la obra La filosofia di A. Schopenhauer (La filosofía de A. Schopenhauer), publicada en 1903, del italiano Cesare Enrico Aroldi.

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Se trata de un breve pero completo ensayo sobre la vida, personalidad y filosofía de uno de los más célebres protagonistas de la filosofía: Arthur Schopenhauer.

C11

El trabajo más impropio para cualquier hombre, aun los santos (quienes en un punto no son propensos a aceptarlo), es ser jefe de otros hombres. Ni uno en un millón está capacitado para esto y menos aquellos que buscan la oportunidad.

— J. R. R. Tolkien; en H. Carpenter (comp.), The Letters of J. R. R. Tolkien, Boston: Houghton Mifflin, 1981, p. 64.

Cita 10

Más bien es decisivo para la libertad misma, cuando se piensa en la imposibilidad o posibilidad de una ordenación mundial, que no establezcamos ninguna imagen del futuro, ninguna realidad imaginada como meta a la cual se dirija inexorablemente la historia, inscribiéndola en nuestra voluntad como tal meta, cuya consecución sería el término de la historia. Nunca encontraremos un cumplimiento y una consumación de la historia salvo en cada presente, como tal presente y actualidad.

–Karl Jaspers, Origen y meta de la historia (1949), Acantilado, Barcelona, 2017

Cita 9

aldous huxley

Aldous Huxley painted portrait IMG_7518. Foto de Thierry Ehrmann.

…qué somos en relación con nuestras propias mentes y cuerpos; o, a falta de una única palabra, unámoslos con un guión en esta forma compuesta: nuestros cuerpos-mentes. ¿Qué somos con relación a este organismo total en el cual vivimos?

— Aldous Huxley, «¿Quiénes somos (1964), en Sobre la divinidad, trad. Martínez-Lage, Kairós, 2000

Cita 8

feyerabend2¿Para qué es buena toda esta conmoción? Lo más que puede lograr es arruinar la propia paz mental en donde uno tiene su pequeños compartimientos. En ellos todo es conocido, se ha ido instalando cosa por cosa, has llegar a ser apreciado y querido. ¿Debo estar alerta por si el reloj arroja fuego en mi cara o por si el pájaro sale de su jaula y ataca vorazmente al perro? No. El reloj da las seis cuando son las seis como han sido las seis durante tres mil años. Esto es lo que yo llamo orden. Esto es lo que a uno le gusta, aquello con lo que uno puede identificarse.

— STERNHEIM, Die Hose; en Feyerabend, Contra el método, Folio, 2002